EL BLANCO DE LOS OJOS


El viernes pasado se aprobó en Consejo de Ministros la LOMCE la nueva ley de educación del tertuliano reconvertido en ministro José Ignacio Wert. Como comprenderéis esto da para escribir no un post sino una trilogía, pero como yo escribo post...

Leyendo los comentarios sobre la ley me llama poderosamente la atención el carácter nacional-católico de ella. Dicen que es una ley hecha a golpe de púlpito eclesiástico dominical.


Pensando sobre ello y teniendo en cuenta que, como parece ser, es una ley hecha desde los púlpitos, me surge una pregunta que me llena de desasosiego: ¿que pasa con el onanismo? ¿Como soluciona el "problema" del onanismo la nueva ley de educación?.


Yo creo que lo hace bien, muy bien. Como sabéis la nueva ley incluye dos revalidas. Y es ahí, precisamente ahí, donde la solución queda plasmada de una manera inteligente que además fomenta las nuevas tecnologías y ese espíritu emprendedor que tanto le gusta, ahora, a la derecha patria.

 Es en ese momento, en el de las revalidas, donde  además de examinar a los alumnos de las materias oportunas, medirán a los estudiantes el blanco de los ojos en su parte inferior. Si ese "blanco" supera una cierta cantidad quedará suspendido o suspendida automáticamente. La cantidad, los milímetros, de "blanco" está por determinar.


 Os preguntaréis que tiene que ver el blanco de los ojos con el onanismo. Os lo explico.

D. Hipólito, el cura de mi barrio, que viajo al Vaticano en varías ocasiones, decía, y sabéis que las cosas vaticanas tardan mucho en cambiar,  que si te tocabas el apéndice sexual más allá de unas cuantas sacudidas propias del fin de la micción te quedabas ciego. Por un extraño mecanismo biológico, que la iglesia deja en manos de Dios, se ponían los ojos en blanco. Es decir, el ojo, los ojos, porque pasa en los dos a la vez, empezaban a darse la vuelta hasta que la pupila queda por la parte de atrás y solo se veía lo blanco. Esta era una prueba irrefutable de que vivías entregado al onanismo y no a otras tareas como las de rezar, el estudio, etc. etc. "Se han dado casos de personas con los ojos completamente en blanco como los de una pescadilla recién cocida", decía D. Hipólito. 


Madres y padres, Wert os encomienda una tarea tan difícil como es la de controlar el numero de sacudidas después de la micción en caso de los chicos. En cuanto a las chicas, sinceramente no sé como se puede controlar, pero ya se les ocurrirá algo..."son tan medievales". 


Seguimos en contacto. 


Comentarios

Entradas populares