ESTO ES INSOPORTABLE.
Desde finales de
2007 o principios de 2008 España está metida en una crisis económica mundial
de categoría superlativa, según los expertos, la mayor de la historia. No
voy a entrar, entre otras cosas porque no tengo ni idea, a analizar las causas
y causantes de ella, todos más o menos las, los, conocemos.
De las crisis
económicas se acaba saliendo, como de casi todo. Se puede salir de varios
modos, unos apuntan al formato Keynesiano, otros, como los que nos gobiernan, a
base de "Rajoynazos" económicos que empobrecen a la mayoría de la
sociedad, y digo mayoría, porque hay quien se enriquece en estas situaciones a
costa del sufrimiento general.
Dentro de esa crisis hay muchos agentes que participan en ella y
de ella. En primer lugar están los ciudadano y en segundo, de un modo
indivisible, los actores económicos y los políticos. Los primeros, los
ciudadanos, no tienen responsabilidad alguna en la generación de la crisis,
ninguna. La tendrán en cualquier caso de la economía de su familia, pero ni
mucho menos de la de toda una nación. Pero los ciudadanos si tienen su
cuota de responsabilidad, a través de su voto, en el modo de salir de ella. En
situaciones como la que vivimos en España desde 2007 no basta con cambiar de
gobierno alegremente, no, ni mucho menos. Junto al proceso electoral de 1.982,
el celebrado hace poco más de un año es, a mi juicio, el más importante de la
historia de España hasta ahora. Y en esos momentos es donde una nación
demuestra su madurez democrática. Una nación madura no hubiera votado
alegremente como hizo la mía, no, hubiera analizado, sopesado y mirado muy bien
a quien iba a votar. Pero a mi juicio no lo hizo. Votó por despecho a una
formación política, el Partido Popular, que ya por entonces estaba inmerso en
uno de los casos de corrupción más graves que se conocen, el caso Gurtel y que
anteriormente se fue de rositas por defecto de forma del famoso caso Naséiro
donde quedo demostrado pero no juzgado su financiación ilegal. Pero los
españoles decidieron votar a ese partido, es lo que tiene la democracia.
Pero lejos de amainar cada día se descubren más cosas, más datos, más
guarrería. Bárcenas, ex senador por Cantabria, comunidad por cierto que no sabe
si existe porque no la ha pisado nunca, y ex tesorero del PP, tenía y tiene 22
millones de euros en Suiza. Montoro niega hasta que se descubre que Bárcenas ha
blanqueado la mitad de ese dinero a través de la Amnistía Fiscal creada
"ad hoc" por el ministro mencionado.
Pero hay más. SOBRES que al parecer corrían por los pasillos de Génova,
7 e iban entrando en los despachos como complemento económico; Los famosos
PAPELES DE BARCENAS donde se refleja la contabilidad B con presuntos pagos en
dinero sucio a todo dirigente del PP que pasaba por allí. Resulta que Montoro
dice que Bárcenas fue despedido en 2009 y Carlos Floriano, número tres del
partido dice que lo fue en 2010. Y mientras Bárcenas sigue cobrando un supuesto
finiquito pactado a pagar en varias mensualidad y, atención, la seguridad
social. Pero para rizar más el rizo, desde el partido en el gobierno dicen,
sentaros, que eso es NORMAL. El Sr. Floriano, Doctor en Derecho, dice que es
normal que una empresa, en este caso el PP, pague a un despedido las cuotas de
la seguridad social dos años después del despido. Y lo dice desahogadamente. El
Sr. Presidente del Gobierno anuncia querellas contra todo lo que se menea
aunque hasta ahora no ha puesto ninguna. Y en un ejercicio de cinismo sin
precedentes D. Mariano Rajoy Brey nos muestra sus declaraciones en las que se
refleja que en plena crisis y pidiendo austeridad al anterior gobierno
todos los días, se sube el sueldo un 23% alcanzando la escandalosa cifra
de más de 200.000 euros anuales. Declaraciones que por otra parte solo
demuestran lo que gana legalmente, porque las declaraciones, mala suerte,
no reflejan el supuesto dinero cobrado en B que aparece en los papeles de
Bárcenas. La situación es tal para el Presidente del Gobierno, que los
españoles creen más en Bárcenas que en él. A todo esto, a todo, es a los que
muchos españoles decidieron votar hace algo más de un año. De ahí la
importancia de a quien se vota.
España no se puede permitir en el momento tan crítico en que vive
un Presidente de la nación bajo sospecha que además es presidente de un partido
también bajo sospecha. ¿Que credibilidad tiene Rajoy?. ¿Con que cara se
presenta ante sus socios europeos?, y lo peor ¿con que cara se presenta ante
los españoles para pedirles austeridad?. Pero además, por si esto fuera poco,
nos gobierna un patán que confunde los países, que dice que la mejor decisión
es no tomar ninguna decisión, que es tomar una decisión. Este hombre es Groucho Marx en versión cutre.. Debe
irse, no tiene Vd. fuerza moral ni ética para gobernar mi país, ya no le quedan
ni votantes. Dimita, disuelva las camaras, convoque elecciones y colabore con
la justicia.
Fijaros que no he comentado los espionajes en Madrid y Cataluña,
el caso Blanco, los cientos de ayuntamientos tanto de un color como de otro
bajo sospecha, los presuntos pagos en negro del vicepresidente de la CEOE,
Urdangarin, Mato, Sepulveda, etc. etc.
Esto es Insoportable.
Buenas noches.
Mas claro el agua..Ni en los peores sueños podriamos imaginar una situacion semejante...
ResponderEliminarMuy alto y claro,mejor no se podía haber dicho.
ResponderEliminarMe pregunto muchas veces, sobre todo cuando oigo declaraciones al estilo Floriano defendiendo la categoria laboral de Sepúlveda amparándose en el ET o estas últimas en las que ve como algo normal costear la cotización de la SS de un trabajador supuestamente despedido por parte de la empresa, en este caso el PP,si el tal Floriano( un jurista brillanta como diría Marhuenda) es tonto o se piensa que lo somos los demás. Aunque claro este señor nunca se vería en la vicisitud de ser despedido y estar al paro como estamos muchos y, así comprobar que quien cotiza la SS mientras cobras el desempleo es el SEPE no el PP, puede ser que se hayan liado con tanta sigla ya ni me extrañaría;) aunque todo se circunscribe a un caso de corrupción cuyo olor infecto llega a las antípodas.