EL MES DE LOS DIFUNTOS
Hacía bastante tiempo
que no escribía una entrada en mi blog. No me prodigo quizás porque soy de
ciencias y no de letras, que digo yo. Cuando lo hago es porque o bien estoy de
capa caída y necesito escribirlo, o porque lo que sucede a mi alrededor me suscita
unas inmensas ganas de escribir. En este momento me encuentro en la segunda
opción, pasan cosas que me obligan, por si solas, a escribir, a contarlo. Y a
eso voy. Vayan por delante mis disculpas por mi estilo literario, soy de
ciencias puras, solo veo números.
Llevamos prácticamente un
año siendo gobernados por el Partido Popular. No voy a entrar en recordatorios de
recortes, recortes, mentiras y más mentiras. Todos sabéis, incluso sus
votantes, de lo que estoy hablando. También llevamos un año escuchando repetida
y machaconamente la palabra "herencia", una palabra esta
que al principal partido de la oposición le trae por el camino de la amargura. Estadísticamente
es pronunciada por el Partido Popular más de tres veces en cada debate.
Esta palabra tiene un
efecto sedante sobre el PSOE, es como un gran barbitúrico. Escucharla y sedarse
es todo uno. Se sedan hasta tal punto que se les olvida su propia historia, se
les olvida la grandeza de ese partido político, se les olvida su propia lucha,
la de sus afiliados, la de las bases…se quedan en Off. ¿Será mala conciencia?.
Y si así fuera ¿de qué?.
Visto desde otro prisma:
La “herencia” recibida por los españoles en los años de gobierno del partido
socialista, puede que, socialmente, sea la mejor posible. Nunca los españoles,
todos, hemos gozado de tanto bienestar social, de tantos derechos como
teníamos, fijaros que hablo en pasado, hasta que comenzó la famosa crisis y sobre
todo, hasta la llegada del Partido Popular. No nos engañemos, esta crisis no la
provocó el PSOE, como tampoco la hubiera provocado el PP, esta crisis apareció
y le toco lidiar con ella al PSOE como le podría haber tocado al PP. Por lo tanto, el PSOE no debe sentirse
culpable de la crisis, debe reaccionar ante la famosa palabra de una manera
contundente, porque los españoles necesitan contundencia en la oposición. (Lapsus mental: Echo de menos a Alfonso Guerra.)
Otra cosa distinta, bien
distinta, es el error enorme de no haberlo previsto y por tanto de no haber
sabido crear las condiciones laborales optimas para que el destrozo no fuera tan
terrible. Eso si debe ir en el debe de
los últimos gobernantes socialistas.
Miguel Sebastián, ex ministro de industria, dijo en “salvados” que no se
atrevieron a pinchar la burbuja, hasta el mismísimo Zapatero lo reconoció. Poca visión de Estado, así se llama eso. Entonen
el mea culpa y sigan aportando y no restando.
Pero los españoles recibimos
“herencias” de todos los gobernantes. También recibiremos “herencia” del
Partido Popular. Es más, ya la estamos recibiendo, y lo peor es que la recibirán
mis nietos y alguna generación posterior a ellos. Estamos recibiendo deslealtad de un gobierno
hacia su pueblo, mentiras, abusos, nepotismo, recortes de derechos…y muertos. El mes de los difuntos nos trae, eso,
difuntos. Además de los de muerte natural y accidente de tráfico, nos trae muertos por desahucio, muertos por
perder su casa, muertos por no soportar ver a sus hijos pasar necesidad y no
poder solucionarlo por estar parado, muertos por algo de lo que no son
culpables, muertos por la avaricia de un
banco que hizo mal su trabajo y que está siendo rescatado, atención, con el dinero del propio muerto.
Cuatrocientos mil desahucios
en los últimos cuatro años. Más de trescientos desahucios diarios y a nadie se
le ocurría nada hasta que se suicidan tres personas. Es muy triste ver como los
políticos que te gobiernan necesitan muertos para ponerse en marcha. Muy
triste. Por eso quiero desde aquí decirles
a esos políticos que si hubieran tenido la mitad de agallas que tuvieron ellos
ahora no estarían enterrados.
Va por ellos, por los
muertos.
Efectivamente, han necesitado muertos, y aún así no se ponen acuerdo...
ResponderEliminarHace mucho que meti en el mismo saco a toda la castaza politica y sindical que pulula por las Españas, cepas parasitarias que tienen carcomida la totalidad de la administración del pais. Ningun estamento se salva de la corrupción, desde las corporaciones locales, hasta la misma monarquia. España es un lozadal monstruso donde chapotea a placer la golferia. A falta de un movimiento realmente revolucionario que acabe con este estado de cosas, guillotinas incluidas, me limito a no votar. No encuentro otra forma mejor de combatir los problemas.
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